Cada corredor se exige a su manera. Empezar. Volver. Aguantar un poco más. Mejorar un tiempo. Terminar aquello que parecía demasiado.
Hay quien está empezando y quien persigue unos segundos menos. Punto Runner convierte esos momentos en una misma forma de hablarle al corredor: estés donde estés, siempre hay algo que te exige seguir avanzando.
Y hay algo que se repite en todos ellos: te exiges y eliges. Eliges salir, seguir, mejorar. Y también eliges con qué hacerlo.
No importa en qué punto estés. Si corres, te exiges. Y si te exiges, elegir bien también forma parte del camino.